LIVE

La nieve también mueve millones de dólares

Publicado el 24 de septiembre, 2026
La nieve también mueve millones de dólares

México no tiene una industria relevante de esquí, pero tiene clientes, lo cual es mucho más valioso para las montañas estadounidenses.
La temporada 2025-2026 cerró con 53.1 millones de visitantes a centros de esquí en Estados Unidos. Sólo las Montañas Rocosas concentraron 20.1 millones, casi 38% del total, aun en un invierno difícil, tomando en cuenta que la nieve acumulada quedó 33% por debajo del promedio de diez años.

La industria respondió con $569.3 millones de dólares en inversión de capital, 45 nuevos remontes y 52 modernizaciones. Es un negocio expuesto al clima, pero sostenido por infraestructura y por consumidores dispuestos a gastar alrededor de una montaña.

Ahí México juega una partida interesante. El Departamento de Comercio estadounidense identifica al esquí como una excepción dentro del patrón turístico mexicano.Aunque los viajeros de México no destacan especialmente por consumir turismo de naturaleza en Estados Unidos, sí acuden en invierno a destinos de Colorado, Utah y Nuevo México. La Oficina de Turismo de Colorado ha descrito a México como su principal mercado internacional y, desde 2021, como su mercado internacional número uno para turismo de esquí.

Pero el mapa ya es más amplio. Park City y Deer Valley en Utah, Jackson Hole en Wyoming, Lake Tahoe y Mammoth en California, Taos en Nuevo México y otros destinos del oeste compiten por ese viajero. Jackson Hole, por ejemplo, mantiene promoción específica para México y socios comerciales en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

Y no es difícil entender por qué. En 2024, Estados Unidos registró 13.4 millones de visitas mexicanas por tierra, con un gasto promedio de 986 dólares, y 3.5 millones por vía aérea, con gasto de mil 379 dólares por visitante. En conjunto, esas categorías representan alrededor de 18 mil millones de billetes verdes en gasto.
Y desde mi perspectiva, hay algo todavía más interesante; para Estados Unidos, el gasto de un extranjero dentro de su territorio cuenta como exportación de servicios. El producto no cruza la frontera…cruza el cliente. Alojamiento, alimentación, recreación y transporte comprados por visitantes internacionales forman parte de las exportaciones de viaje.

El esquiador resulta especialmente atractivo porque consume el ecosistema completo. No compra solamente un pase; compra vuelo, traslado, hotel, renta de equipo, clases, alimentos, entretenimiento y comercio. En California, donde México es el mayor mercado internacional, los mexicanos realizaron 8.4 millones de visitas en 2025 y generaron 5 mil 400 millones en gasto. No todo terminó en Mammoth o Tahoe, por supuesto, pero revela el tamaño de la cartera que esos destinos compiten por capturar.

La economía del esquí funciona así: el boleto abre la puerta, pero el margen se reparte en capas; hospedaje, restaurantes, comercio y servicios convierten una actividad deportiva en una cadena turística de alto valor.
En esa misma montaña aparece la otra mitad latinoamericana de la historia. Mientras México aporta demanda, Argentina aporta conocimiento. Bariloche, Cerro Catedral, Las Leñas y Chapelco han formado durante décadas instructores y trabajadores acostumbrados a la operación invernal. La ventaja geográfica es perfecta, cuando termina la temporada del hemisferio sur comienza la del norte. Programas temporales como el J-1 facilitan parte de esa movilidad, y el Departamento de Estado documenta resorts que reciben estudiantes de Argentina, Brasil, Perú y Chile para cubrir necesidades estacionales.

No necesariamente hablamos de trabajo barato. Beaver Creek publica para la temporada 2026-2027 salarios de 21 a 64.34 dólares por hora para instructores certificados, según experiencia y certificación. Una habilidad adquirida en los Andes puede convertirse durante unos meses en ingreso denominado en dólares.

México y Argentina participan así en la misma economía desde extremos opuestos. Uno aporta consumidores con capacidad de gasto; el otro, capital humano especializado. Estados Unidos captura valor en hoteles, restaurantes, transporte, comercio, resorts y empleo.

La montaña termina siendo una pequeña maqueta de la economía transfronteriza de América Latina; México exporta demanda, Argentina exporta talento y Estados Unidos monetiza ambas cosas. Y eso revela que también es comercio, empleo, servicios y transferencia de ingreso.

La nieve, entonces, no es sólo paisaje; es una plataforma económica. El mexicano llega con la tarjeta de crédito; el argentino con los esquís y el currículum. Uno lleva consumo, el otro conocimiento. Y en medio, una montaña estadounidense convierte movilidad, especialización y poder adquisitivo en dólares.
Mientras unos ven nieve, otros ven una cadena de valor comercial.

Manuel Herrejón Suárez (síguelo en X como @ManuelHerrejonS) es un empresario mexicano con más de dos décadas de experiencia en el sector bursátil y mercado cambiario, especialista en gestión de proyectos en el sector financiero. Es Licenciado en Derecho por la Universidad del Valle de México y Maestro en dirección de empresas para ejecutivos por el IPADE.

Compartir en:
Tenpac Móvil
Logo NW Noticias
Síguenos
© 2025 NW Noticias