

La creación de una Guardia Nacional contradice el derecho internacional de los derechos humanos, pues los soldados y marinos solo pueden participar en labores de seguridad pública de forma excepcional y con limitaciones, señaló Amnistía Internacional (AI) en un documento que entregaron a los diputados mexicanos antes de que votaran para aprobar la conformación de este grupo.
En el documento, AI explicó a los legisladores que, de acuerdo con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, los Estados partes, como lo es México, “pueden desplegar a las fuerzas armadas para cuestiones que no sean un conflicto bélico… Pero en dichos casos, deben siempre ‘limitar al máximo el uso de las fuerzas armadas’”.
Sin embargo, la propuesta aprobada por los diputados contempla que soldados y marinos actúen en un número indeterminado de casos “sin que la participación de sus elementos castrenses esté adecuadamente valorada y acotada en su espacio espacial y temporal caso por caso y sin que se encuentre adecuadamente regulada”.
Además, la propuesta considera modificar el artículo 21 de la Constitución para permitir a la Guardia Nacional participar en la investigación de delitos y actuar como auxiliar del Ministerio Público, lo cual “está en contra del derecho internacional, que señala que las fuerzas armadas no deben involucrarse en acciones propias de la persecución de delitos y administración de justicia”.
Amnistía Internacional externó su preocupación debido a que aunque la reforma incluye una disposición que indica que las personas detenidas deberán ser puestas a disposición de autoridades civiles, no hay ninguna norma que limite los casos en que los integrantes de la Guardia puedan llevar a cabo detenciones, “facultad que debe ser limitada de forma estricta solo a las situaciones más excepcionales”.
El dictamen para crear la Guardia Nacional fue aprobado, con modificaciones hechas en Comisiones, por la Cámara de Diputados este miércoles 16 de enero, por lo que regresará al Senado de la República para que se discuta nuevamente.
Por lo anterior, AI recomendó a los legisladores mexicanos:

