

La Fiscalía General de la República (FGR) informó este jueves la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, por su presunta responsabilidad en el ocultamiento de evidencia relacionada con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ocurrida en 2014.
Los estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” desaparecieron la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando viajaban en autobuses por Guerrero con destino a una movilización en la Ciudad de México.
A casi 12 años de los hechos, decenas de personas han sido procesadas, pero no hay sentencias condenatorias y el paradero de la mayoría de los estudiantes sigue sin conocerse. Hasta ahora solo se han identificado los restos de tres de ellos.
De acuerdo con la FGR, Aguirre, quien era gobernador de Guerrero cuando ocurrió la desaparición, es investigado por el presunto “ocultamiento de evidencias para conocer el paradero de los estudiantes”, según un comunicado oficial.
El exmandatario, de 70 años, pidió licencia al cargo en octubre de 2014 y dejó la gubernatura antes de concluir su mandato. Desde entonces se mantuvo alejado de la actividad política.
Durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), la investigación oficial concluyó que los estudiantes fueron asesinados, incinerados y que sus cenizas fueron arrojadas a un río en Guerrero. Esa versión fue posteriormente cuestionada.
En la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) se abrió una nueva investigación, que calificó el caso como un “crimen de Estado”. Tanto esa indagatoria como la anterior coinciden en que los estudiantes fueron atacados por un grupo criminal con la participación de policías locales.
El caso Ayotzinapa continúa sin resolverse y sigue siendo uno de los principales pendientes en materia de justicia para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha reiterado que su objetivo es esclarecer los hechos, hacer justicia y encontrar a los estudiantes desaparecidos.

