

El secretario general de la sección 13 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), Raúl Espinosa Alonso, consideró que la propuesta de reducir de 35 a 25 alumnos por grupo en las escuelas de Guanajuato debe analizarse de manera particular en cada plantel y no aplicarse de forma generalizada.
El dirigente sindical señaló que actualmente alrededor de la mitad de los grupos del estado ya tienen menos de 25 alumnos, por lo que el debate debe considerar las diferentes condiciones que existen entre las zonas urbanas y rurales.
“En este momento, la mitad de los grupos que hay en el estado ya tienen menos de 25 alumnos. Tenemos escuelas donde los 25 son por escuela, no por grupo”, señaló.
Espinosa Alonso sostuvo que existen escuelas en municipios como Atarjea, Xichú, Santa Catarina, Dr. Mora, Victoria, San Luis de la Paz, Santiago Maravatío, Jerécuaro y Acámbaro, donde incluso los 25 alumnos corresponden a toda una escuela y no a un solo grupo.
Ante este escenario, el secretario general de la sección 13 del SNTE consideró que actualmente no plantearía establecer un número máximo de estudiantes por salón, sino garantizar que las escuelas con baja matrícula puedan conservar a sus docentes.
“En este momento yo no pediría un máximo. En este momento yo pediría un mínimo. ¿Cómo le hace el maestro para brindar la misma calidad de la educación cuando tiene seis alumnos de primero, cuatro de segundo, tres de tercero, cuatro de quinto?”, cuestionó.
Explicó que existen planteles unitarios, bidocentes y multigrado, donde un solo maestro puede atender simultáneamente a estudiantes de distintos grados.
El dirigente sindical reconoció que también existen escuelas, principalmente en zonas urbanas y de crecimiento poblacional, donde los grupos superan los 35 estudiantes y generan dificultades para el trabajo docente.
Puso como ejemplo planteles de León, entre ellos algunas escuelas ubicadas en zonas de nuevas colonias y el corredor del Eje Metropolitano, donde se registran grupos de 41, 39 o incluso cerca de 50 alumnos.
Sin embargo, señaló que dentro del mismo municipio existen planteles con el problema contrario. Mencionó a las secundarias técnicas 45 y 50, particularmente en sus turnos vespertinos, donde se tienen grupos con alrededor de 12 o 13 estudiantes.
Por ello, insistió en que no se trata solamente de determinar si se está a favor o en contra de reducir los grupos a 25 alumnos.
“Se requiere de un análisis contextualizado, no decir sí a los 25 o no a los 25”, sostuvo.
Espinosa Alonso indicó que la disminución de matrícula afecta principalmente a escuelas vespertinas de las zonas urbanas y del corredor industrial, además de planteles rurales de municipios del noreste y sureste de Guanajuato.
Por ello, estimó que la problemática alcanza por lo menos a 16 municipios, aunque aclaró que también existen casos particulares dentro de municipios con mayor población.
El secretario general de la sección 13 del SNTE indicó que la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) conoce esta situación y que, de los más de 58 mil grupos existentes en el estado, aproximadamente la mitad ya cuenta con menos de 25 alumnos.
“Ese objetivo en un 50 por ciento ya se cumplió. ¿Cómo lo hacemos para cubrir el otro 50 por ciento, pero cómo lo hacemos para mantener con calidad las escuelas donde hay reducción de alumnos?”, planteó.
Respecto a la regulación del uso de teléfonos celulares en las aulas, Espinosa Alonso aclaró que en Guanajuato no existe una prohibición general para utilizar estos dispositivos, sino una regulación enfocada en su uso con fines educativos.
“En el estado de Guanajuato no hay prohibición, hay regulación de los equipos celulares”, enfatizó.
Explicó que los estudiantes podrán utilizar sus teléfonos cuando el docente lo contemple dentro de su planeación académica y bajo su supervisión directa, particularmente para actividades de investigación o consulta de información.
“El alumno va a poder acceder a su celular en el tiempo que el maestro tiene destinado para esto en su propia planeación”, detalló.
El dirigente sindical consideró que el teléfono puede continuar siendo una herramienta útil para el aprendizaje, debido a que permite acceder a información que en algunos casos resulta difícil de encontrar en los libros de texto.
Los protocolos oficiales para la aplicación de esta regulación están próximos a publicarse, por lo que los docentes deberán conocer las disposiciones específicas para su implementación durante el ciclo escolar.
“Es regular, bajo supervisión del maestro y cuando este uso de la búsqueda de investigación se encuentra en la planeación del maestro”, puntualizó.

