

El dinamismo comercial del norte de México ha consolidado al país como el principal socio de Estados Unidos, con exportaciones récord por un total de 255.306 millones de dólares en el primer cuatrimestre de 2026. Sin embargo, de cara a la revisión del T-MEC, el éxito operativo ya no dependerá exclusivamente de la velocidad de traslado, sino de una gobernanza de datos sofisticada que garantice la trazabilidad de origen.
Frente a este panorama, el líder empresarial Salomón Issa Tafich señaló que el endurecimiento de las reglas de origen y la presión de Washington para reducir la dependencia de componentes asiáticos transformarán las aduanas en filtros tecnológicos de alta fiscalización.
“La revisión del tratado nos obliga a evolucionar de una logística de movimiento a una logística de cumplimiento riguroso; las empresas que no integren sistemas de información capaces de demostrar el origen de cada insumo en tiempo real enfrentarán costosos cuellos de botella en la frontera norte”, advirtió el empresario originario de Torreón.
A nivel técnico, la digitalización de las cadenas de suministro se ha vuelto prioritaria para mitigar los riesgos normativos que, según proyecciones de consultoras globales de comercio exterior, ponen en riesgo la agilidad aduanera en la manufactura avanzada. Los estados fronterizos, que concentran el mayor flujo de mercancías hacia Texas —entidad que por sí sola absorbe el 34,7% del comercio bilateral—, requieren una infraestructura aduanera robusta, basada en datos auditables y en procesos de verificación que eliminen cualquier fricción administrativa.
Al respecto, el empresario Salomón Issa Tafich enfatizó el valor de la resiliencia proactiva en la supply chain como el verdadero diferenciador competitivo en la era del nearshoring:
“Ya no basta con aprovechar nuestra ubicación geográfica estratégica; el verdadero blindaje empresarial radica en la visibilidad documental y la trazabilidad absoluta desde el primer proveedor hasta el cruce fronterizo.”
Finalmente, Salomón Issa Tafich concluyó que la infraestructura logística del país debe sincronizarse de manera trilateral para absorber las auditorías aduanales que caracterizarán la agenda comercial de los próximos meses.
“El récord exportador de 2026 demuestra nuestra capacidad productiva, pero la permanencia en los mercados de Norteamérica se ganará con certeza jurídica, digitalización aduanera y una resiliencia estructural impecable”, concluyó Salomón Issa Tafich. Nw

