

Tijuana, Baja California.- A poco más de un año del arranque formal del proceso electoral de 2027, la discusión política en Baja California comienza a desplazarse prematuramente del terreno de los resultados de gobierno hacia el de las aspiraciones personales y los posicionamientos electorales, un fenómeno que para diversos sectores representa un riesgo para la calidad de la democracia y para la atención de los problemas más urgentes que enfrenta la ciudadanía.
En ese contexto, COPARMEX Tijuana emitió un posicionamiento público en el que expresó su preocupación por la normalización de actos de promoción política realizados fuera de los tiempos constitucionales de campaña, advirtiendo que este tipo de prácticas terminan por erosionar la confianza ciudadana y vulnerar el principio de equidad que debe regir toda contienda electoral. Posicionamiento Coparmex Tijuana Campañas Adelantadas.pdf
El organismo empresarial sostuvo que la ley electoral no debe interpretarse para facilitar simulaciones ni mecanismos que permitan evadir el espíritu de la Constitución, sino para garantizar condiciones iguales para todos los actores políticos, independientemente de su partido, cargo o nivel de conocimiento público. Posicionamiento Coparmex Tijuana Campañas Adelantadas.pdf
Pero más allá del debate estrictamente jurídico o electoral, el señalamiento de COPARMEX pone sobre la mesa una preocupación de fondo: la creciente tentación de algunos gobiernos y actores políticos de anteponer proyectos personales o electorales a las responsabilidades inherentes al ejercicio del poder público.
Cuando la atención de un gobierno comienza a concentrarse en encuestas, estrategias de posicionamiento, estructuras territoriales o campañas de imagen, inevitablemente se corre el riesgo de relegar asuntos que demandan atención inmediata como la seguridad pública, la competitividad económica, la infraestructura, la movilidad, la salud o la calidad de los servicios públicos.
La historia política mexicana ha demostrado que los llamados “destapes anticipados” y las sucesiones adelantadas suelen generar periodos prolongados de parálisis administrativa, donde la prioridad deja de ser gobernar para comenzar a construir candidaturas.
En entidades como Baja California, donde persisten desafíos importantes en materia de homicidios, desapariciones, crisis hídrica, desarrollo urbano y fortalecimiento institucional, diversos sectores consideran que la ciudadanía espera gobiernos concentrados en resultados y no administraciones distraídas por cálculos político-electorales.
COPARMEX Tijuana subrayó además que la equidad electoral exige transparencia absoluta sobre el origen y destino de los recursos utilizados en actividades de promoción política, especialmente cuando éstas ocurren fuera de los periodos oficiales establecidos por la legislación electoral. Por ello, hizo un llamado directo al INE, al Instituto Estatal Electoral de Baja California, al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y al Tribunal de Justicia Electoral del Estado para fortalecer la fiscalización y garantizar que la ciudadanía conozca quién financia estas actividades, bajo qué figuras jurídicas operan y si cumplen con la ley. Posicionamiento Coparmex Tijuana Campañas Adelantadas.pdf
Entre las acciones planteadas por el organismo empresarial destacan la aplicación de la ley sin excepciones, el establecimiento de criterios claros para identificar actos anticipados de campaña, una fiscalización rigurosa de los recursos destinados a promoción política y la generación de condiciones de competencia equitativas para todos los partidos y aspirantes. Posicionamiento Coparmex Tijuana Campañas Adelantadas.pdf
“La confianza ciudadana en las elecciones comienza mucho antes del día de la jornada electoral”, advirtió el organismo empresarial en el documento firmado por la presidenta de COPARMEX Tijuana, Elisa Ibáñez Aldana, y por Antonio Cano Jiménez, presidente de la Comisión de Fortalecimiento Cívico y Democrático. Posicionamiento Coparmex Tijuana Campañas Adelantadas.pdf
El mensaje de fondo resulta contundente: en una democracia madura, gobernar y hacer campaña son actividades distintas y deben ocurrir en momentos distintos. Adelantar la competencia política no sólo afecta la equidad electoral, sino que también puede traducirse en gobiernos menos concentrados en resolver problemas y más enfocados en administrar expectativas sucesorias.
Para una ciudadanía cada vez más exigente y crítica, el verdadero liderazgo político continúa midiéndose menos por la capacidad de aparecer en espectaculares o eventos masivos y más por la capacidad de ofrecer resultados tangibles, rendición de cuentas y soluciones a los desafíos cotidianos de la población. Nw

