

Con más de 200 sucursales operando en 8 países y presencia en las ubicaciones más estratégicas de México —del AICM al Zoológico de Chapultepec, de KidZania a Aztlán—, Churrería Porfirio fue distinguida con el Premio Destaque a la Internacionalización 2026 de la ABF, consolidándose como una de las marcas mexicanas más valiosas de la actualidad.
Hay marcas que dicen que son grandes. Y hay marcas que cuando caminas por un aeropuerto, una terminal, un zoológico, un parque temático o un centro comercial premium, te las encuentras antes de que las busques. Churrería Porfirio pertenece a la segunda categoría. Y desde hace mucho.
Hoy, la marca opera más de 200 sucursales en 8 países. Y acaba de sumar el reconocimiento que le faltaba para sellar el caso: el Premio Destaque a la Internacionalización 2026, otorgado por la Asociación Brasileña de Franchising (ABF), que coloca a Porfirio en el mismo nivel de los íconos regionales Oakberry, Chilli Beans y Doutor Sofá — marcas presentes en decenas de países y referentes obligados del franchising latinoamericano.
Traducido a lenguaje de mercado: Churrería Porfirio acaba de ser oficialmente nombrada par de los gigantes.
Donde está Porfirio, está México
Para entender el tamaño real de la marca, basta ver el mapa de ubicaciones que opera en territorio nacional. No son puntos de venta cualquiera. Son las locaciones más codiciadas, peleadas y reguladas del país:
• Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
• Terminales de autobuses estratégicas de la red nacional.
• KidZania, donde Porfirio forma parte de la experiencia educativa-comercial más reconocida de Latinoamérica.
• Zoológico de Chapultepec, uno de los puntos turísticos con mayor afluencia del país.
• Parque Aztlán, el nuevo desarrollo de entretenimiento más importante de Chapultepec.
• Centros comerciales premium, corredores turísticos y zonas históricas en distintas ciudades.
Estar en estos espacios no es marketing. Es filtro. Cada una de estas ubicaciones aplica procesos de selección durísimos en materia de operación, calidad, estandarización y reputación de marca. Porfirio pasó cada uno de esos filtros. Y los pasó en repetición.
“La gente cree que el éxito de una franquicia se mide en aperturas. La realidad es que se mide en permanencia y en dónde te dejan operar. Cuando una marca opera dentro de un aeropuerto internacional, un zoológico nacional y un parque temático en el mismo país, está dando una prueba que ningún folleto de marketing puede dar” — José Luis Uberetagoyena, Director General de Grupo Franquicia Master.
El premio que coloca a Porfirio en la conversación regional
El Premio Destaque a la Internacionalización es uno de los reconocimientos más codiciados del franchising latinoamericano. Evalúa la capacidad de combinar innovación, estrategia e impacto global, analizando la complejidad de los mercados de operación, el grado de innovación y el impacto real de las operaciones internacionales.
Sus ganadores históricos lo dicen todo:
• Oakberry — la marca brasileña de açaí que opera 421 unidades en el exterior, presente en más de 40 países y referente global de bowls premium.
• Chilli Beans — marca brasileña de eyewear con presencia en múltiples continentes y posicionamiento lifestyle.
• Doutor Sofá — red brasileña de servicios especializados con expansión consolidada fuera de Brasil.
Y ahora, Churrería Porfirio. La primera marca mexicana del segmento gastronómico tradicional que entra a este club. No es un detalle. Es un cambio de categoría.
Por qué este premio significa algo distinto
A diferencia de otros reconocimientos del sector, el Destaque a la Internacionalización no se entrega a marcas pequeñas ni a promesas. Se entrega a redes con más de 100 sucursales operando, con procesos auditables y con presencia internacional probada. Es decir: el premio mismo es el filtro.
Churrería Porfirio no solo lo cumplió. Lo duplicó: 200+ sucursales en 8 países.
“Una marca con 10 unidades puede tener marketing bonito. Una marca con 200 unidades operando en 8 países no se sostiene con marketing: se sostiene con sistemas. Y eso es justo lo que la ABF auditó. Nuestros franquiciatarios multiunidad operan varios puntos de venta porque el modelo funciona, no porque lo prometimos. La prueba está en la repetición de la inversión”
— Vladimir Ramírez, Director de Expansión de Grupo Franquicia Master.
El tamaño del activo
Para dimensionar lo que Porfirio representa hoy:
• +200 sucursales operando.
• 8 países con presencia activa.
• Operación en las ubicaciones de mayor exigencia comercial de México, incluyendo aeropuerto internacional, parques temáticos, centros turísticos nacionales y desarrollos premium.
• Franquiciatarios multiunidad que han escalado de un punto de venta a tres, cuatro o cinco por convicción operativa.
• Sello internacional ABF, que valida a Porfirio frente a inversores, fondos y operadores regionales.
En el ecosistema profesional de franquicias, esa combinación se traduce en una sola palabra: valuación. El sector de franquicias en México registra una tasa de éxito del 85% a cinco años, frente al 35% de los negocios independientes. Porfirio no solo está dentro de ese 85% — está en el percentil superior del percentil superior.
El churro mexicano como categoría exportable
Lo que Porfirio demostró es algo que pocos esperaban: el churro mexicano puede competir, cabeza a cabeza, con conceptos globales como el açaí brasileño, el bubble tea taiwanés o el donut estadounidense. No como curiosidad cultural, sino como categoría de retail con sistema, escala y propuesta de valor diferenciada.
Y lo está haciendo desde una posición distinta a la de muchos de sus pares regionales: sin perder identidad mexicana, sin diluir el producto, sin convertirse en una versión genérica de sí misma para “encajar”. Porfirio exporta lo mexicano, sin pedir perdón por serlo.
“Mientras todos hablan de marcas que vienen a México, pocos están hablando de las marcas mexicanas que están saliendo a competir. Porfirio es una de ellas. Y lo está haciendo desde lo más auténtico de nuestra gastronomía: el churro. Eso es lo que el mercado latinoamericano acaba de reconocer” — José Luis Uberetagoyena, Director General.
¿Qué sigue?
Con el sello ABF en la mano, Grupo Franquicia Master prepara la siguiente fase de Churrería Porfirio: expansión activa hacia Sudamérica durante 2026 y 2027, con prospección en Colombia, Perú, Chile y el propio Brasil. La marca también desarrolla una nueva generación de formatos operativos pensados para mercados internacionales, sin sacrificar la esencia que la convirtió en categoría.
El premio ya está en la vitrina. Pero la conversación apenas empieza. Porque cuando una marca mexicana llega a los 200 puntos de venta, opera en los espacios más exigentes del país, y recibe la validación de la institución más influyente del franchising latinoamericano, deja de ser una marca y pasa a ser un activo. Nw

