

En lo que va de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha decomisado alrededor de 30 ejemplares de vida silvestre en Aguascalientes, principalmente monos araña, una especie protegida cuya posesión ilegal puede derivar en multas de hasta medio millón de pesos e incluso penas de prisión.
El titular de la Profepa en el estado, Vicente Díaz, advirtió que el tráfico de fauna silvestre continúa siendo un problema en la entidad y reconoció que las autoridades han detectado desde primates hasta aves rapaces y un cocodrilo híbrido que era mantenido en condiciones inadecuadas dentro de una vivienda.
“En lo que va del 2026 hemos tenido que hacer decomisos por alrededor de 30 ejemplares, de los cuales principalmente han sido monos, mono araña, recordando que el mono araña está protegido de acuerdo con la normatividad”, señaló.
Entre los ejemplares recuperados también se encuentran guacamayas, loros cabeza verde, águilas Harris, águilas cola blanca y búhos virginianos, de los cuales, varios pudieron ser liberados rápidamente al no presentar lesiones ni problemas de adaptación.
Díaz explicó que, en la mayoría de los casos, los propietarios optan por entregar voluntariamente los animales cuando la Profepa les solicita acreditar su procedencia legal, lo que ha evitado la aplicación de sanciones económicas en los decomisos realizados este año. Sin embargo, reveló que existen procesos penales en curso relacionados con posesión ilegal de fauna protegida.
“Traemos arrastrando dos procesos legales en los cuales sí se ha dictado ya prisión preventiva. En uno de ellos la sanción económica equivale a 600 mil pesos y, además, el propietario está obligado a hacerse cargo de los costos de manutención y rehabilitación de la especie”, indicó.
Asimismo, informó que continúa el proceso legal derivado de un operativo realizado a finales de 2025 en un predio de Aguascalientes donde fueron asegurados 44 ejemplares de al menos 25 especies. De ese total, 14 animales de cinco especies distintas (entre ellas monos macacos, lémures, un bisonte americano y un jaguar) podrían ser decomisados de manera definitiva al no acreditarse su posesión legal.

