

Hace 26 años, integrantes de la comunidad LGBTIQ+ de Aguascalientes ocuparon el espacio frente a Palacio Municipal para protestar contra actos de discriminación. Hoy, ese mismo lugar vuelve a convertirse en escenario de protesta, arte y memoria con la novena edición del Marica Fest.
El festival, organizado por Diversa: Laboratorio Cultural Disidente, se realiza desde el jueves 27 y se extenderá hasta el sábado 29 de agosto y reunirá actividades como poesía, performance, danza, cine, exposiciones, talleres y música.
Pero para quienes lo organizan, la celebración va mucho más allá de un festival cultural.
“Hoy ocupamos el Palacio Municipal como un acto simbólico de continuidad con la historia de resistencia corporal y política que se niega a callar”, señalaron Ali Cruz, Genem Musalem y Kevin Fus durante la presentación del programa.
El origen de esta conmemoración se remonta a agosto de 2000, cuando una prohibición para realizar una actividad en el entonces llamado Balneario Ojocaliente provocó una protesta de integrantes de la comunidad homosexual frente a Palacio Municipal.
La movilización se prolongó durante varios días y terminó con una disculpa pública por parte del Ayuntamiento.
26 años después, las personas organizadoras consideran que las dificultades para acceder al espacio público siguen siendo parte de la realidad de la comunidad.
“Recordemos que estuvieron casi una semana aquí habitando el espacio, nuestras compañeras se iban acampando, había casas de campaña, mantuvieron diálogo con quienes estaban en aquel entonces y exigieron además una disculpa pública que sí existió”, explicaron.
Para esta edición, la organización buscó nuevamente realizar el festival en el Centro Histórico, pero aseguró que no recibió una respuesta favorable a su solicitud.
Entre los espacios que, según explicaron, les fueron ofrecidos están el Jardín de San Marcos, Plaza Fundadores y el Foro Cultural José María Morelos y Pavón, aunque consideraron que ninguno tenía las condiciones adecuadas para el festival. Por ello, decidieron realizar las actividades en el pasillo frente al Palacio Municipal.
“Una cosa era, bueno, pues entonces ¿cuáles son las formas?, porque parece que ni las formas correctas, que son las formas del sistema, funcionan. Así que vamos a reapropiarnos nuevamente de este espacio”, señalaron.
Durante los tres días, las actividades comenzarán desde las 10 de la mañana y se extenderán hasta la noche.
El programa contempla exposiciones, talleres de poesía, autorretrato, twerk, costura, bordado y lengua de señas, además de performances, presentaciones musicales, cine, videoarte y espectáculos drag.
También habrá una olla común, con la intención de que el espacio funcione no solamente como escenario artístico, sino como un punto de encuentro comunitario.
Entre las actividades destacan la exposición Cartografías de los Cuerpos que Resisten, de Becha Saturno; la pieza Vitreus Shelter, de Aranza Geraldín; y un homenaje a la colectividad Mal de Aguascalientes, además de presentaciones de artistas provenientes de Aguascalientes y otros estados.
El programa también incluye actividades dirigidas a distintas edades, como cuentos para niñas y niños, y una obra de teatro que se presentará el sábado en el Teatro Antonio Leal y Romero.

Para Diversa, ocupar el espacio público también es una forma de recordar que los derechos de la comunidad LGBTIQ+ son resultado de años de organización y resistencia.
“El trabajo, el arte y la memoria marica no se negocian. No pediremos permiso para habitar la ciudad ni aceptaremos que las instituciones condicionen nuestras existencias ni el derecho al goce de la ciudad”, expresaron.
Además, la organización señaló que esta edición se construyó principalmente mediante apoyo comunitario, donaciones y colaboración de artistas y colectivas.
“Este año se hizo a base de ayuda y apoyo de muchas personas. Se abrió una convocatoria para las personas que quisieran donar económicamente, cosas y todo eso”, explicaron.
Esta será, además, la última edición del Marica Fest que se realizará en el Centro Histórico, de acuerdo con sus organizadores.
La intención para futuras ediciones es llevar el festival a diferentes colonias de Aguascalientes y descentralizar las actividades culturales y de memoria que suelen concentrarse en el centro de la ciudad.
“Para las próximas ediciones, esperemos la décima edición, nos vamos a encontrar en alguna colonia de aquí de la ciudad, llevando justo la alegría y el gozo y el brillo de la gente marica a sus comunidades”, señalaron.
Así, el Marica Fest llega a su novena edición con una doble intención: celebrar la diversidad a través del arte y recordar que, 26 años después de aquella protesta, la lucha por ocupar la ciudad y ejercer plenamente los derechos de la comunidad LGBTIQ+ continúa.

