

Aunque la aceptación hacia las personas homosexuales ha mostrado avances en los últimos años, la población trans y no binaria enfrenta un escenario distinto en Aguascalientes, donde los casos de discriminación y rechazo continúan en aumento, advirtió Héctor Meza Estrada, presidente del Colegio de Profesionales en Sexología e integrante de la Clínica de la Diversidad Sexual SURA.
“Los casos de homofobia y lesbofobia han disminuido, pareciera que ya hay una mejor inclusión y las familias aceptan más fácil. Pero en el caso de las personas trans y no binarias, ahí tenemos un incremento”, afirmó.
Meza Estrada atribuyó esta situación al fortalecimiento de discursos conservadores que, dijo, han impactado directamente a esta población.
“Creo que han agarrado mucha fuerza los discursos de la derecha y los discursos muy conservadores, sobre todo aquí en Aguascalientes. Eso ha hecho que la población trans y no binaria lo esté resintiendo mucho. Son más los discursos de odio y más la falta de aceptación”, expresó.
El especialista explicó que muchas de las agresiones comienzan dentro del propio núcleo familiar. Entre los casos que han acompañado se encuentran personas que han sido expulsadas de sus hogares o sometidas a tratos discriminatorios por parte de sus familiares.
“Tenemos personas que han sido corridas de sus casas. Incluso hay casos donde les obligan a utilizar otros vasos o otros trastes porque les da asco la persona. Son situaciones así de graves dentro del entorno familiar”, relató.
También señaló que es frecuente que se niegue la identidad de las personas trans, incluso después de haber realizado su transición, lo que termina afectando su salud mental y autoestima. Ademas, sostuvo que cuando una persona no encuentra apoyo dentro de su propia familia, es más vulnerable a sufrir y normalizar actos de discriminación en otros espacios, como escuelas o centros de trabajo.
Actualmente, la Clínica de la Diversidad Sexual SURA brinda acompañamiento psicoterapéutico a personas de la diversidad sexual y, según estimaciones del especialista, atiende entre 15 y 20 casos cada mes, además de coordinar apoyo jurídico con activistas y organizaciones especializadas en derechos humanos.

