

Al menos 68 personas murieron y más de 100 resultaron heridas este miércoles 28 de octubre tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la localidad de Urda, en la provincia de Toledo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid, España.
El accidente ocurrió alrededor de las 08:54 horas locales, cuando un tren de la compañía pública Renfe, que cubría la ruta de Madrid a Sevilla, colisionó con un convoy de la empresa privada Iryo. Ambos trenes descarrilaron parcialmente y algunos vagones quedaron fuera de las vías, lo que complicó las labores de rescate.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó que el número de víctimas mortales ascendió a 68 y advirtió que la cifra podría aumentar conforme avanzaran los trabajos de emergencia. Entre las personas heridas, 15 se encontraban en estado muy grave.
Al lugar acudieron bomberos, personal sanitario, elementos de la Guardia Civil y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias para atender a los pasajeros y realizar las labores de rescate. Ante la demanda hospitalaria, las autoridades también solicitaron donaciones urgentes de sangre.
El siniestro provocó la interrupción de la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, mientras las autoridades comenzaron a investigar las causas de la colisión.
Tras el accidente, la Real Federación Española de Futbol (RFEF) anunció la suspensión de los 24 encuentros de la primera eliminatoria de la Copa del Rey que estaban programados para la tarde y noche de este miércoles.
La decisión se tomó, según informó el organismo, como muestra de respeto y solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario y sus familiares.
La federación indicó que dará a conocer posteriormente las nuevas fechas y los horarios de los partidos aplazados. Entre los encuentros afectados se encontraban los de equipos como Valencia, Betis, Alavés, Celta y Levante.
La tragedia también provocó reacciones de autoridades y representantes del futbol español. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su consternación por lo ocurrido, mientras que el rey Felipe VI manifestó sus condolencias a las familias de las víctimas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) expresó sus condolencias al pueblo y al Gobierno de España por el accidente, además de poner a disposición de los mexicanos que se encuentren en ese país los servicios de asistencia y protección consular.
A través de un comunicado, la Embajada de México en España manifestó su pésame a los familiares de las víctimas y deseó una pronta recuperación a las personas heridas.
La dependencia señaló que los connacionales que necesiten apoyo pueden comunicarse con la representación diplomática mediante el teléfono +34 660 862 625 o a través de su cuenta oficial en X, @EmbaMexEsp.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su solidaridad con el pueblo español durante su conferencia matutina y señaló que buscaría información con la Cancillería para conocer si había mexicanos entre las personas afectadas.
El accidente de Urda representa el segundo siniestro ferroviario de gran magnitud registrado en España durante 2026. En enero, una colisión entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, dejó 46 personas fallecidas y reavivó el debate sobre el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria y la seguridad de los pasajeros.
España cuenta con una red de aproximadamente 4 mil kilómetros de vías de alta velocidad, considerada una de las más extensas del mundo.

