

Los casos confirmados de dengue en León disminuyeron aproximadamente 64 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, las condiciones climáticas y la presencia de recipientes con agua mantienen el riesgo de reproducción del mosquito transmisor, así lo advirtió Luis Munguía Urrutia, responsable de Enfermedades Transmitidas por Vector en la Jurisdicción VII de Salud Guanajuato.
El funcionario estatal informó en entrevista que hasta esta semana se han confirmado 48 casos de dengue en León, mientras que en el mismo periodo del año pasado ya se contabilizaban más de 150 casos.
Atribuyó esta reducción a las acciones permanentes de prevención que se realizan durante todo el año, así como a la participación de la población para evitar la formación de criaderos mediante la eliminación de cacharros y objetos que puedan acumular agua.
Munguía Urrutia señaló que los cambios de temperatura que se han registrado en la ciudad, con mañanas frescas, calor durante el día y lluvias por la noche, favorecen la adaptación del mosquito a las condiciones urbanas.

Explicó que anteriormente la mayor presencia del mosquito se concentraba después de la temporada de lluvias, principalmente durante septiembre y octubre, pero actualmente el vector puede encontrarse durante prácticamente todo el año y comienza a incrementarse desde abril y mayo.
El responsable de Enfermedades Transmitidas por Vector llamó a tener especial cuidado con barriles, pilas, cubetas y otros recipientes utilizados para almacenar agua, particularmente en las colonias donde existe un suministro irregular.
Advirtió que el mosquito puede ingresar incluso por espacios pequeños a los recipientes y colocar sus huevos en las paredes. Por ello, además de taparlos herméticamente, recomendó lavar y tallar los recipientes, debido a que los huevecillos pueden permanecer secos durante largos periodos y volver a desarrollarse al entrar nuevamente en contacto con el agua.
También aclaró que las larvas, conocidas popularmente como “maromeros”, pueden observarse a simple vista. Aunque no es posible determinar únicamente al verlas si pertenecen al mosquito transmisor del dengue, señaló que deben eliminarse porque eventualmente se convertirán en mosquitos adultos.
El funcionario estatal dijo que la recomendación principal es tapar, lavar, voltear y tirar los recipientes que puedan convertirse en criaderos. Añadió que actualmente las colonias Nuevo León, La India, Unidad Obrera y Santa María del Granjeno concentran la mayor cantidad de casos, con un promedio de entre cuatro y cinco casos en cada una.
Finalmente, explicó que en estas zonas se ha detectado una mayor presencia de cacharros, barriles y otros objetos capaces de acumular agua y favorecer la reproducción del mosquito.
Munguía Urrutia aseguró que el producto utilizado no representa un riesgo para las personas ni para los animales en las condiciones en que se aplica. El tratamiento puede tener una duración de hasta tres meses, periodo después del cual el personal vuelve a revisar los recipientes.

