

La industria de la construcción es uno de los pilares del crecimiento de la economía mexicana debido a sus efectos multiplicadores, tanto directos como indirectos, en otras áreas productivas. En los últimos años, su participación ha oscilado entre el 6 y el 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que evidencia la importancia de esta actividad para el país.
Sin embargo, esta industria enfrenta distintos desafíos, como el alza de los precios del acero y las tasas de interés aún elevadas, que restringen el financiamiento hipotecario y de inversión. En este contexto, el empresario y directivo de Grupo Cass, Mauricio Cueva Sada, considera que la clave para mantenerse al frente de una industria tan competitiva y dinámica radica en la confianza que se construye mediante los plazos, los estándares de calidad y el compromiso constante con cada obra.
Desde 2009, Mauricio Cueva Sada ha estado al frente de Grupo Cass, una empresa constructora con cobertura nacional en vivienda, industria e infraestructura pesada, que ha destacado por ejecutar proyectos de hasta 31 mil metros cuadrados en un plazo de 12 meses, con apego a los tiempos, la calidad y los objetivos operativos.
A lo largo de este periodo, ha enfrentado distintos escenarios de alta complejidad global, como el desenlace de la crisis financiera de 2007, la pandemia de Covid-19 o las tensiones comerciales con Estados Unidos. Estos retos han puesto a prueba su capacidad de adaptación y resiliencia, y han contribuido a consolidar una trayectoria de más de 20 años como uno de los principales perfiles del sector.
Innovación y calidad como sello de sus proyectos
Cueva Sada ha sido una figura clave en la consolidación de Grupo Cass como referente en la industria de la construcción, así como en el desarrollo de más de 500 proyectos en distintas partes del país. Entre estas se encuentran obras públicas como el Puente Pípila, en San Miguel de Allende, Guanajuato, así como proyectos de primer nivel, como clínicas de salud del Seguro Social y planteles escolares.
“Liderar una empresa y proyectos de infraestructura exige entender el terreno, escuchar a los equipos y tomar decisiones firmes con una mirada a largo plazo”, destaca el directivo de Grupo Cass.
Además, la experiencia del empresario Cueva Sada no se limita a esta área de la construcción. A través de la desarrolladora Trevalde, ha consolidado alianzas con empresas líderes del sector inmobiliario, como Vidusa y Sede Desarrollos, para poner en marcha una serie de proyectos de vivienda reconocidos a nivel local por su enfoque en la plusvalía y el diseño.
Entre estos proyectos se encuentran Amaite Residencial, en San Pedro Garza García, Nuevo León; Onto Tonalá y Onto Álvaro Obregón, en la Ciudad de México; y el Fraccionamiento Los Murales, en León, Guanajuato.
Cada proyecto de la trayectoria de Mauricio Cueva Sada refleja disciplina, visión estratégica y capacidad de ejecución. Estos elementos se traducen en resultados concretos y en estándares de calidad que fortalecen su posicionamiento dentro del sector. Nw

