

El Colegio de Economistas de Aguascalientes advirtió que las renuncias forzadas continúan siendo una práctica recurrente en diversos centros de trabajo, al señalar que una de cada cuatro reclamaciones presentadas ante el Centro de Conciliación Laboral está vinculada con presiones o simulaciones para obligar a los empleados a dejar su puesto.
La presidenta del organismo, María del Carmen Corchado Reyes, explicó que este fenómeno no solo vulnera los derechos laborales de los trabajadores, sino que también genera consecuencias económicas para las familias y el propio sector público.
“Este fenómeno de precarización de las renuncias forzadas tiene consecuencias laborales para las empresas, pero también impacta directamente la estabilidad financiera de miles de familias. La renuncia forzada no es únicamente un problema laboral, sino una transferencia de costos hacia los hogares y el gobierno”, señaló.
Indicó que cuando una empresa obliga a un trabajador a renunciar para evitar el pago de la indemnización constitucional, puede reducir de manera indebida entre un 70 y un 80 por ciento de sus obligaciones laborales. No obstante, recordó que la Ley Federal del Trabajo contempla sanciones que van de 50 a 5 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes aproximadamente a multas de entre 5 mil 400 y 540 mil pesos, por incurrir en este tipo de irregularidades.
“Este comportamiento es cíclico, lo vamos a ver sobre todo desde el periodo de diciembre-enero, en donde hay recorte de plantillas para evitar el pago de aguinaldos y bonos devengados. También el cierre de ciclos de los llamados proyectos”.
La especialista explicó que las estrategias utilizadas para presionar la renuncia de los trabajadores varían según el sector económico. En las micro, pequeñas y medianas empresas es común la retención del finiquito o la entrega condicionada de cheques con montos inferiores a los que corresponden, situación que deja a los empleados sin recursos para cubrir sus necesidades básicas.
En el caso de las empresas de outsourcing, dijo, es frecuente que al finalizar un proyecto se solicite la firma de una renuncia bajo el argumento de una futura reubicación, lo que provoca la pérdida de antigüedad y del derecho a una indemnización.
Mientras tanto, en la industria manufacturera y en empleos temporales, algunas compañías solicitan la firma de renuncias desde el momento de la contratación para utilizarlas posteriormente, una práctica que elimina riesgos legales para el empleador, pero coloca al trabajador en una situación de mayor vulnerabilidad.
Finalmente, las personas que consideren haber sido víctimas de una renuncia forzada o de cualquier otra violación a sus derechos laborales para que busquen asesoría en el Centro de Conciliación Laboral del Estado de Aguascalientes, ubicado en avenida Las Américas 1608, fraccionamiento Valle Dorado, o bien, comunicarse al teléfono 449 910 2072.

