

Los constantes cortes de energía eléctrica que se registran sobre la avenida Ignacio I. Madero, principalmente durante lluvias y tormentas eléctricas, continúan afectando a los establecimientos de la zona. Comerciantes aseguran que los apagones ocurren hasta tres veces por semana, provocando pérdidas económicas, daños en equipos y afectaciones a sus productos.
Uno de los casos es el de un hotel ubicado cerca del cruce con la calle Cosío, donde cada interrupción del suministro eléctrico representa pérdidas de hasta 10 mil pesos debido a reembolsos a clientes, reposición de mercancía y otros gastos derivados de la falta de energía.
“Por lo regular se va cada que llueve y cada que hay tormentas eléctricas, cuando se va la luz en general en toda la cuadra (…) aquí también ya la cerveza ya va dos veces que cambiamos todos los lotes de cervezas por lo mismo y no han querido hacer caso”, expresó Jonathan Díaz, trabajador del inmueble.
Ante esta situación, comentó que varios comerciantes de la zona comenzaron a reunir firmas para presentar una solicitud ante la CFE, con el objetivo de que se atienda el problema o se considere el cableado subterráneo como una alternativa para reducir las interrupciones del servicio.
Las afectaciones también alcanzan a los negocios dedicados a la venta de alimentos. En una heladería ubicada sobre la misma avenida, el encargado informó que en una sola jornada las pérdidas pueden alcanzar los ocho mil pesos, ya que el producto se deteriora cuando permanecen varias horas sin electricidad y además deben suspender sus ventas.
“Se me dañó el medidor, se me dañaron dos refris (…) yo creo que hasta tres veces por semana (se va la luz), la última vez duró como unas ocho horas (…) es un juego porque es que llegue (la luz) o se nos echa a perder el producto”, dijo Luis Olmos, encargado de la tienda.
En contraste, un restaurante especializado en comida japonesa señaló que la situación ha mostrado mejoría durante este año.
“El año pasado cada mes. Mínimo en la privada se iba aquí en la privada cada que llovía o hacía mucho aire. Este año como que ha habido un poco más de avance en esta zona”, así lo dio a conocer Carlos Espinoza, encargado del inmueble.

