

En Aguascalientes hay bares, antros, cafeterías y plazas para casi cualquier plan, pero si lo que buscas es sentarte a platicar sobre aliens, política, sociedad, derechos humanos, el rumbo del mundo o simplemente intercambiar ideas con desconocidos sin que alguien te diga “ya vas a empezar con tus teorías”, las opciones son prácticamente inexistentes.
Justo de esa inquietud nació la Tertulia Conspiranoica, un conversatorio impulsado por Valeria Jacqueline Rodríguez Fonseca dentro de Ak´ot Studio, con la intención de recuperar algo que, asegura, hace mucha falta: hablar cara a cara.
“La idea es tener estas pláticas que luego no solemos tener con todas las personas porque nos da miedo que nos tiren de locos”, comentó.
Y no, la conversación no gira únicamente alrededor de extraterrestres o teorías sacadas de internet. Para Valeria, hoy lo “conspiranoico” también incluye hablar de decisiones políticas, derechos de las mujeres, el panorama internacional o temas sociales que hace algunos años parecían exageraciones y hoy forman parte de la realidad.

La organizadora considera que, aunque vivimos pegados al celular y enterándonos de todo lo que pasa en el mundo, cada vez existen menos espacios para conversar de verdad.
“Estamos tan conectados, pero al mismo tiempo tan desconectados. Necesitamos volver a vernos cara a cara”, señaló.
Ese es precisamente el propósito del conversatorio: crear un lugar donde cualquiera pueda expresar sus ideas sin sentirse juzgado o señalado por pensar diferente, porque al final, no siempre se trata de tener la razón; muchas veces basta con encontrar a alguien dispuesto a escuchar.
Para Valeria, el verdadero valor de la Tertulia Conspiranoica está en construir comunidad. Explica que todos pertenecemos a algún grupo (el trabajo, la escuela, el gimnasio o los clubs de running), pero eso no siempre significa sentirse comprendido.
“Lo importante es encontrar una comunidad donde puedas hablar de lo que te interesa y no sentir que te van a ver raro”, enfatizó.
Esa necesidad, asegura, será cada vez más importante en un mundo donde las relaciones personales parecen reducirse a likes, mensajes y videos de menos de un minuto.

Valeria reconoce que disfruta salir con sus amigos y pasar un buen rato, pero también se cuestiona por qué muchas veces parece que esa es la única opción disponible.
“Sí me gusta salir a echarme una cheve, pero luego pienso: ¿en serio esto es lo único que hay para hacer un fin de semana?”, cuestionó.
Más que criticar los bares o la vida nocturna, considera que la ciudad necesita más espacios donde las personas puedan reunirse alrededor de intereses comunes, compartir experiencias y generar comunidad.
Una ciudad que todavía se reserva muchoSobre por qué este tipo de encuentros son poco comunes en Aguascalientes, Valeria cree que el tamaño de la ciudad influye, pero también la forma en que convivimos.
“Creo que todavía somos una sociedad un poco cerrada. A veces nos cuesta salir del patrón o probar cosas diferentes”, consideró.
Mientras en otras ciudades son frecuentes los clubes de lectura, cafés filosóficos o tertulias culturales, aquí ese tipo de iniciativas siguen siendo contadas y quizá por eso muchas personas ni siquiera saben que existen.
La tertulia forma parte de las actividades de Ak´ot Studio, un proyecto creado por Valeria junto con sus hermanas, donde también se realizan clases de danza medicina, danza inclusiva para personas con discapacidad, yoga, círculos de mujeres, talleres y el llamado Static Dance, una especie de rave sin alcohol ni otras sustancias.
La apuesta, dice, es ofrecer alternativas para convivir, aprender y conectar con otras personas, porque a veces el mejor plan del fin de semana no necesita música a todo volumen ni una mesa llena de botellas, sino que a veces basta con una buena conversación y un lugar donde nadie te haga sentir raro por querer tenerla.


