

Este miércoles, desde la Planta A1 de Nissan en Aguascalientes, arrancó la producción del modelo Frontier, con lo que la entidad se consolida como uno de los ejes clave en la reconfiguración global de la automotriz japonesa.
Esta nueva línea de producción forma parte de una estrategia que ha implicado el cierre progresivo de operaciones en la planta CIVAC, en Morelos, así como el fin de la producción de este modelo en Argentina, en un proceso de redistribución de capacidades que ha causado que el estado se vuelva el centro más importante de operaciones de esta empresa en Latinoamérica.
Joan Busquets, vicepresidente de Manufactura de Nissan Mexicana, subrayó que este movimiento responde a una visión estratégica global:
“Aguascalientes juega un papel fundamental en la estrategia de manufactura de Nissan a nivel global. La integración de la producción de Frontier fortalece nuestra capacidad para responder de manera eficiente a los mercados de la región”.
Cabe mencionar que este movimiento se alinea con ajustes más amplios de la compañía a nivel internacional. De acuerdo con información de Iván Espinosa, presidente y CEO de Nissan, la firma ha optado por reducir su portafolio global (de 56 a 45 modelos) y concentrar la inversión en vehículos más rentables y de mayor volumen, dejando atrás líneas de bajo desempeño.
Así, la estrategia apunta a simplificar la producción, apostar por plataformas compartidas y acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías, en un intento por recuperar competitividad frente a otros actores de la industria.
Durante el evento, la gobernadora, Tere Jiménez, destacó la relevancia del proyecto para la entidad.
“Hoy Aguascalientes reafirma su liderazgo como un estado industrial fuerte, competitivo y confiable para las inversiones productivas que generan empleos y desarrollo”.
En la misma línea, Rodrigo Centeno, presidente y director general de Nissan Mexicana e INFINITI, señaló que la decisión de concentrar operaciones en esta planta está ligada a su nivel de desarrollo tecnológico y eficiencia.
“Esta planta cuenta con los estándares más altos de calidad y productividad, lo que nos permite consolidar aquí procesos clave para la compañía y asegurar la competitividad de nuestros productos”.
En esta planta también se ensamblan los motores para modelos como Versa, Sentra, Kicks y March, y ahora se integran las pickups NP300 y Frontier. El proceso involucra a más de 2,700 trabajadores y mantiene un ritmo de producción de un motor cada 36 segundos, como parte de la operación industrial que sostiene el complejo.

