

Al menos siete anexos en Aguascalientes estarían realizando terapias de conversión contra personas LGBT+, aseguró el presidente del Colegio de Profesionales en Sexología, Héctor Meza Estrada, quien además urgió al Congreso del Estado a tipificar estas prácticas en el Código Penal local.
Las terapias de conversión, también conocidas como ECOSIG (Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género), son prácticas que buscan modificar o reprimir la orientación sexual o identidad de género de una persona.
El especialista advirtió que muchas de estas clínicas operan ligadas a grupos religiosos y bajo esquemas irregulares, mientras las víctimas permanecen internadas contra su voluntad o bajo amenazas.
“Yo tengo conocimiento de seis o siete anexos que lo hacen. Muchos de estos anexos están ligados a algunas iglesias. Sí existen varios”, señaló.
Meza Estrada explicó que las llamadas terapias de conversión se realizan principalmente de dos formas: mediante manipulación psicológica o a través de violencia física en centros de rehabilitación.
“La más peligrosa, sobre todo la que se da en los centros de adicciones, es por medio de la tortura: baños de agua fría, golpes, amarres, violaciones correctivas, choques eléctricos. Este tipo de cosas se hacen dentro de los centros de adicciones hasta provocar un pánico a la persona de reconocer su propia identidad”, denunció.
Asimismo, acusó que en Aguascalientes las denuncias enfrentan obstáculos legales porque estas prácticas aún no están tipificadas a nivel estatal.
“Urge que los legisladores lo pongan en el Código Penal del Estado de Aguascalientes para que entonces procedan adecuadamente las denuncias”, sostuvo.
Organismos internacionales y especialistas en salud mental consideran estas prácticas violatorias de derechos humanos, además de advertir que pueden provocar daños psicológicos, físicos y emocionales severos.

