

Pasadas las 4:00 de la tarde del 3 de enero, la plaza principal de Aguascalientes se convirtió en punto de encuentro para la comunidad venezolana que reside en el estado. Con banderas y consignas, se reunieron para celebrar lo que consideran un momento clave tras la captura de Nicolás Maduro, luego de años de crisis política, social y migración forzada en su país.
La concentración fue encabezada por Shirley Domínguez, representante de la comunidad venezolana en Aguascalientes, quien explicó que el encuentro no respondía a intereses políticos externos, sino a la necesidad de expresar esperanza tras un proceso largo y doloroso.
“Estamos aquí concentrados en apoyo al pueblo venezolano, por la libertad de Venezuela, dando un grito de esperanza, de optimismo, de fe, de que por fin se dio el primer paso”, expresó.
Sostuvo que el proceso aún está lejos de concluir y que lo ocurrido no representa una solución definitiva.
“Sé que no es el definitivo. Esto es una batalla, aún falta ganar la guerra, pero ganamos esta primera batalla y confiamos en Dios de que vamos a salir adelante y que Venezuela va a ser libre pronto”, señaló.
Sobre las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos asumiría la administración de Venezuela durante un periodo de transición, Domínguez reconoció que el tema del petróleo está presente, pero consideró que no existían otras vías para lograr un cambio.
“Sabemos que Venezuela es una potencia en petróleo, en hidrocarburos y minerales, y claro que eso tiene que ver, pero Maduro no iba a salir con elecciones ni con negociaciones. Era la única manera”, afirmó.
De acuerdo con datos proporcionados por autoridades migratorias, Shirley informó que son alrededor de mil venezolanos regularizados que viven actualmente en Aguascalientes.
La manifestación se vio interrumpida cuando un grupo de personas comenzó a lanzar gritos e insultos, argumentando que se trataba de una intervención de Estados Unidos para controlar el petróleo venezolano. Una mujer vestida de rosa gritaba consignas como “fuera los yankees” y “son ignorantes”.
Ante la situación, Domínguez pidió no responder a las provocaciones.
“Quien no vivió en Venezuela, quien no tuvo que salir del país, quien no perdió a un familiar, no entiende. Los buenos somos más, definitivamente, y este es el primer paso para salir adelante”, expresó.
La mujer que encabezó los reclamos, quien no proporcionó su nombre, sostuvo que su postura responde al rechazo a la intervención estadounidense.
“Me da tristeza ver que estén contentos con una invasión. No están bien informados y me da coraje, porque somos hermanos latinos”, señaló.
La concentración concluyó sin incidentes mayores, entre muestras de apoyo, diferencias de opinión y llamados a la calma.