

Pareciera que discernir a la perfección entre «porque», «por qué», «porqué» y «por que», y saber sin titubeos cuándo escribirlos, es cosa fácil, un juego de niños, una tarde de abril.
No es así. Muchas personas hacen malabares mentales con estas cuatro opciones antes de elegir alguna, corriendo el riesgo de equivocarse. A ellas va dedicada esta explicación.
«Por qué» se utiliza para preguntar o hacer una exclamación sobre una razón/causa/motivo y se puede usar con signos y sin signos.
¿Por qué no fueron? / ¡Por qué clase de cosas preguntan!
Me pregunto por qué no fueron. / No sé por qué lo preguntan.
«Porque» se usa como una conjunción para explicar la causa, el motivo o la razón de algo:
«Porqué» es un sustantivo que significa lo mismo que causa, razón o motivo.
Lo más común es usarlo precedido por los artículos «el» o «los», es decir, «el porqué» o «los porqués» (pues también se usa en plural):
También se puede sustituir por «por la que» o «por la cual» , según el género de aquello a lo que hagamos referencia.
Esta sustitución resulta ser un truco tan efectivo, que solo resta compartir un par de ejemplos:
La razón por que te hablé. / La razón por la cual te hablé.
Los premios por que compitieron. / Los premios por los que compitieron.
Si se agotaron las cuatro opciones anteriores y ninguna funciona para lo que se va a escribir, seguramente la alternativa es esta última, la cual, por cierto, suele ser la más complicada de entender y emplear.
El consejo para facilitar su comprensión es dividir «por» y «que» y separar las oraciones.
La primera oración terminaría en «por» (denotando una causa) y la segunda oración inicia en «que», y su inicio/contenido explica específicamente a lo que se refiere ese «por»:
Volvamos entonces a la pregunta que titula este texto: ¿«Por qué» nos importa el «porqué»? Ahora que lo sabemos, la podríamos traducir de las siguientes maneras:
Completar esa pregunta y responderla ya será tarea de cada quien. Por lo pronto, muchas gracias por leer.

