

Para Daniel Scott-Algara, director de la Unidad de Regulación de Infecciones Retrovirales en el
Instituto Pasteur, de París, la cura del VIH-SIDA podría estar a una década de distancia, si el
desarrollo y la implementación de tratamientos que reduzcan la ingesta de fármacos y la
presencia de síntomas continúa.
“La cura no la hay, pero se está acercando porque hay ciertos tipos de pacientes que, entre
comillas, siguen infectados, pero no tienen efectos de la infección. Yo creo que estamos cerca
(de) la cura terapéutica(…), que los pacientes, espontáneamente, van a controlar el virus sin
necesidad de medicamento. No sé, yo pienso que de aquí a 10 años, si seguimos el buen
camino, se va a llegar a ese fin”, dijo el científico en la Universidad Autónoma de Aguascalientes
(UAA), donde inauguró un curso.

