

En el municipio de León, alrededor del 90 por ciento de los incendios en lotes baldíos, pastizales y zonas naturales son provocados por la acción humana, ya sea por descuido o por intentar ahorrar costos en la limpieza de terrenos, informó el director general del Heroico Cuerpo de Bomberos de León, José Luis Carpio Guzmán.
En entrevista, el funcionario estatal explicó que actualmente se registra un incremento en este tipo de siniestros en la ciudad, con un promedio de entre 30 y 40 incendios diarios relacionados con basura, pastizales y terrenos baldíos.
“Hoy en día estamos atendiendo entre 30 y 40 incendios aproximadamente en el tema de basura, baldíos y pastizales”, señaló el director.
Carpio Guzmán detalló que las zonas con mayor recurrencia de incendios se ubican en las áreas naturales del norte de la ciudad, principalmente en Cerro Gordo, Ibarrilla y la Mesa de Ibarrilla.
“Los que ustedes han visto son los más visibles: Cerro Gordo, la Mesa de Ibarrilla; inclusive ayer tuvimos un incendio donde se quemaron aproximadamente 14 hectáreas”, explicó.
Comentó que el incendio más reciente en la Mesa de Ibarrilla fue reportado entre las cuatro y cinco de la tarde y las labores de control concluyeron cerca de las nueve de la noche, lo que implicó la movilización de varias unidades de emergencia.
El director de Bomberos advirtió que estos incendios generan una cadena de afectaciones que va más allá de la quema de vegetación. Además, agregó que en la mayoría de los casos los incendios se originan porque propietarios de terrenos optan por quemar la vegetación para evitar pagar los costos de limpieza.
“Es una reacción en cadena: primero está la contaminación, y después los seres que habitan en ese hábitat se desplazan hacia la ciudad, hacia casas o fábricas, lo que termina generando otras llamadas de emergencia. Se presume que por ahorrarse el costo de la limpieza del terreno se les hace más fácil prender fuego”, indicó.
Carpio Guzmán dijo que algunos casos el fuego puede originarse por factores como el efecto lupa que generan los vidrios expuestos al sol. Además, insistió en que la gran mayoría de los incidentes tienen origen humano.
El director también alertó que cuando las unidades están ocupadas atendiendo este tipo de siniestros se corre el riesgo de que no estén disponibles para emergencias mayores. Indicó que el cuerpo de bomberos cuenta con 80 elementos operativos por día distribuidos en nueve estaciones, lo que permite mantener capacidad de respuesta en la ciudad.
“Imagínense que estemos atendiendo un pastizal y se nos queme una fábrica; ahí sí nos ponen en apuros. Nunca es suficiente el agua; lo que hacemos es aplicar cortafuegos para evitar que el incendio se siga propagando”, explicó.
Finalmente, ante la cercanía del periodo vacacional de Semana Santa, el director hizo un llamado a la población a extremar precauciones para evitar incendios, especialmente en zonas con vegetación seca. Añadió que durante el incendio registrado en la Mesa de Ibarrilla, se estima que se utilizaron entre 10 mil y 15 mil litros de agua para controlar el fuego.
“Que no tiren colillas de cigarro en el pasto y si hacen alguna fogata o carne asada, que la apaguen totalmente con agua”, concluyó.

