La Red Nacional de Periodistas emitió un pronunciamiento dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en el que manifiesta su preocupación por el incremento sostenido de agresiones contra mujeres periodistas durante el primer año de su gobierno.
En un comunicado, la organización —integrada por más de 175 periodistas con presencia en 27 estados del país— señala que la realidad documentada contradice el discurso de que “es tiempo de mujeres”, pues quienes ejercen el periodismo continúan enfrentando violencia, estigmatización y desprotección.
La Red retoma datos del informe “Entre el discurso y la desprotección. Violencia contra mujeres periodistas 2025”, elaborado por Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), el cual documenta 338 agresiones contra mujeres periodistas durante el último año, la cifra más alta registrada en los últimos años y más del doble de las 154 reportadas en 2019, primer año de gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con el documento, la violencia psicológica concentra el 77.51% de los casos, mientras que amenazas, descrédito, estigmatización, intimidación y hostigamiento se han consolidado como mecanismos sistemáticos para silenciar y desacreditar la labor informativa. Estas cifras, advierte la Red, reflejan un entorno cada vez más hostil, donde la censura no solo opera mediante agresiones físicas, sino también a través de estrategias simbólicas y digitales.
Asimismo, el 35.8% de las agresiones provienen del ámbito institucional, con funcionarios estatales y municipales entre los principales agresores, lo que —señala el pronunciamiento— evidencia una grave responsabilidad del Estado en la reproducción de la violencia. En 2025 también se registraron privaciones ilegales de la libertad, detenciones arbitrarias, agresiones sexuales, un atentado y un feminicidio.
Durante el mismo periodo, 82 periodistas en situación de riesgo recibieron acompañamiento, incluidas nueve en desplazamiento forzado o exilio. Además, se realizaron 59 acciones ante el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, lo que, según la Red, confirma que el sistema opera de manera reactiva e insuficiente, sin incorporar plenamente una perspectiva de género.
En el documento, la organización condena la falta de garantías reales para que las mujeres periodistas ejerzan su labor en contextos de violencia estructural, así como la omisión del Estado para reconocer el componente específico de género en las agresiones, lo que agrava el riesgo y el impacto en sus vidas personales, familiares y profesionales.
También señala que la narrativa oficial de reconocimiento hacia las mujeres contrasta con una realidad marcada por amenazas, campañas de desprestigio y violencia institucional, en ocasiones alimentada desde el discurso público de personas funcionarias.
La Red Nacional de Periodistas cuestiona además las fallas estructurales del Mecanismo Federal de Protección, cuya actuación —afirma— carece de enfoque preventivo y diferencial, lo que deja a las periodistas expuestas a nuevas agresiones. Añade que la impunidad sistemática, la ausencia de sanciones ejemplares y la tolerancia frente a la estigmatización desde espacios de poder envían un mensaje peligroso: que agredir a una mujer periodista no tiene consecuencias.
En su posicionamiento, la organización subraya que no puede haber democracia sin libertad de expresión ni igualdad sustantiva mientras las periodistas enfrenten violencia por ejercer su derecho a informar, que también es el derecho de la sociedad a acceder a información de interés público.
Finalmente, la Red Nacional de Periodistas reiteró su compromiso con la defensa de la libertad de expresión y exigió al Estado mexicano asumir plenamente su responsabilidad, al considerar que no basta el reconocimiento simbólico, sino que se requieren acciones estructurales, presupuesto suficiente y voluntad política para garantizar la vida, la seguridad y la dignidad de las mujeres periodistas.

















