

Si bien las mujeres son mayoría en la población de EE.UU, ya que…
No obstante…
Aunque desempeñan 52 por ciento de los empleos de nivel profesional, las estadounidenses se encuentran sustancialmente a la zaga de los hombres en cuanto su representación en posiciones de liderazgo:
Además…
La imagen femenina en el cine sigue siendo creada, eminentemente, por hombres:
Una revolución paralizada
Las últimas décadas del siglo XX propiciaron un desarrollo profesional importante para las mujeres de Estados Unidos. La brecha de género se estrechó, la segregación sexual declinó mucho en casi todas las profesiones y el porcentaje de mujeres que escalaba en las filas de la administración creció continuamente.
Aun cuando el ritmo acelerado del cambio en las décadas de 1970 y 1980 comenzó a ralentizarse en los años noventa y 2000, toda vez que el estrechamiento de la brecha de género se detenía y el porcentaje de mujeres en posiciones administrativas se estancaba, persistió un incremento notable en la representación femenina en todas las posiciones superiores:
No obstante, en años recientes, el porcentaje de mujeres en posiciones administrativas clave y juntas directivas corporativas se ha detenido:
Las mujeres de color enfrentan una brecha mucho más grande
La representación de las mujeres de color en posiciones corporativas de liderazgo es mucho peor. En 2014, las mujeres de color componían 38 por ciento de la población femenina del país y 19 por ciento del total de la población estadounidense. En 2013, representaban 36 por ciento de la fuerza de trabajo femenina y 17 por ciento de la fuerza de trabajo total, y hoy día componen 16.5 por ciento del total de trabajadores de las compañías S&P 500.
Y no obstante…
¿Cómo compara Estados Unidos con otros países?
No tan mal, en términos de mujeres líderes en el sector privado: Estados Unidos ocupa el cuarto sitio en oportunidad y participación económica femenina en el Índice Global de la Brecha de Género 2014 del Foro Económico Mundial, que incluye a 142 países.
Pero en el sector público –y particularmente, en el porcentaje de legisladoras-, Estados Unidos está muy por detrás de muchos países:
Mujeres en la política: muchas promesas, poco cambio
En la década de 1980 y principios de los años noventa, el porcentaje de mujeres que aspiraron a un cargo público aumentó constantemente y culminó con el llamado Año de la Mujer, en 1992, cuando la cifra de mujeres en el Senado estadounidense se duplicó, repentinamente –de dos a cuatro- y la cifra de mujeres en el Congreso aumentó de 28 a 47.
Sin embargo, en ciclos electorales más recientes, el porcentaje de candidatas se ha mantenido casi constante. En la década culminada en 2012, la cantidad de mujeres electas al Congreso permaneció, básicamente, sin cambios y de hecho, el número de mujeres en las legislaturas estatales disminuyó.
El año 2012 fue considerado un parte aguas para las mujeres en la política estadounidense:
Tras las elecciones de medio periodo de 2014, los totales de las congresistas finalmente alcanzaron tres números. Las 104 mujeres del 114º Congreso incluyen:
Además, Rhode Island eligió también a su primera gobernadora, la demócrata Gina Raimondo.
Y no obstante…
En total
Desde 1988, las mujeres han superado en número a los hombres en los campus universitarios. Han obtenido al menos un tercio de los títulos de leyes desde 1980 y representan a un tercio de los estudiantes de medicina desde 1990. Sin embargo, no han escalado a posiciones de prominencia y poder en Estados Unidos con una celeridad remotamente aproximada a la que ameritan.
En una amplia diversidad de ramos, su presencia en posiciones de liderazgo clave –como socias igualitarias de firmas legales, decanas de escuelas de medicina y directoras ejecutivas corporativas- sigue estancada en apenas 10 a 20 por ciento. Su “participación de voz” –la proporción promedio de representación en editoriales abiertas y juntas corporativas; como críticas o comentaristas de televisión; contribuyentes de Wikipedia; guionistas, productoras y directoras de Hollywood; y como miembros del Congreso- es escasamente de 18 por ciento.
De hecho, se ha calculado que, con el actual ritmo de cambio, será hasta 2085 que las mujeres alcancen la paridad con los hombres en papeles de liderazgo clave en Estados Unidos.

