


En el desplegado, autoridades de la Universidad Veracruzana condenan el clima de hostigamiento y la política de criminalización de la protesta estudiantil y social, al tiempo de pedir la renuncia del secretario de Seguridad Pública estatal, Arturo Bermúdez, así como una investigación clara e imparcial, la reparación de los daños humanos y materiales, además de la protección de los estudiantes golpeados.
“Toda la gama de delitos se ha volcado sobre nuestra comunidad en una constante que parece no tener fin“, señalan las autoridades, y piden que los universitarios no se “se conviertan en blanco da agresiones externas o internas”, ante lo que demandan “la pronta y eficaz intervención de la justicia. Que los órganos gubernamentales responsables de mantener el orden y proporcionar tranquilidad a los ciudadanos hagan su trabajo y que lo hagan de manera profesional.
En el documento se lee una solicitud inmediata para el cese de la violencia presente y latente “que obstaculiza el estudio y el trabajo productivo”, así como la “erradicación del miedo que se ha apoderado de la sociedad, de nuestras comunidades, incluyendo la universitaria, y que perturba la sana vida social y cultural a la que tenemos derecho”.
(Con información de La Jornada)

