
Si algo ha mostrado la experiencia democrática reciente en México es que ninguna institución funciona mejor que las conductas que la sostienen. Podemos diseñar leyes sofisticadas, crear órganos autónomos y perfeccionar procedimientos electorales, pero todo eso resulta frágil cuando la ciudadanía y quienes ejercen el poder no comparten un mínimo de ética pública. La filosofía … Leer más
Si algo ha mostrado la experiencia democrática reciente en México es que ninguna institución funciona mejor que las conductas que la sostienen. Podemos diseñar leyes sofisticadas, crear órganos autónomos y perfeccionar procedimientos electorales, pero todo eso resulta frágil cuando la ciudadanía y quienes ejercen el poder no comparten un mínimo de ética pública. La filosofía … Leer más