
Con la piel más reseca de los labios por no poder hacer pausas para beber agua durante su turno en el hospital, Beatriz, enfermera de 52 años , madre de tres que aún viven en casa, a través del monitor, le cuenta a una terapeuta que la ansiedad no la deja dormir, que lleva cuatro … Leer más
Con la piel más reseca de los labios por no poder hacer pausas para beber agua durante su turno en el hospital, Beatriz, enfermera de 52 años , madre de tres que aún viven en casa, a través del monitor, le cuenta a una terapeuta que la ansiedad no la deja dormir, que lleva cuatro … Leer más